“Lobo Hombre en París” celebra 30 años

Hay canciones capaces de trasladarte a una época, unos recuerdos, o un momento especial, sólo con oírlas tararear. “Lobo hombre en París”, “Vivir al Este del Edén”, “Maracaibo”,  “Sildavia” o “Donde estabais” de La Unión, marcaron a los jóvenes de los 80.

cartel Circo Price_La Union

El grupo formado por Rafa Sánchez, Mario Martínez y Luis Bolín, celebra su 30 aniversario con “HIP.GNOSIS”, el concierto que hará vibrar a nostálgicos “ochenteros” y los que no lo son, porque éxitos como los que hemos comentado permanecen y mejoran en el tiempo, como el buen vino.

Ferratus se une a este aniversario en sus conciertos del próximo 28 de julio en el Circo Price de Madrid, junto a artistas invitados como Marta Sánchez, Mercedes Ferrer, DVicio y Vinila von Bismarck, en el que rememorarán la mítica movida madrileña, y del 29 de agosto en Tordesillas (Valladolid), con Electric Nana como artista invitada.

Imagen de Fast Forward Event Productions publicada en Flickr con licencia Creative Commons.

Imagen de Fast Forward Event Productions publicada en Flickr con licencia Creative Commons.

7 ideas básicas para catar un vino

Pongámonos en situación: cena entre amigos en un buen restaurante, y toca elegir el vino. Si hay sumiller dejemos que sea él quien nos recomiende el vino ideal a los platos elegidos, ojalá sea uno de nuestros Ferratus. Pero si no siempre hay alguien que sabe cuál elegir o eso parece, y el resto del grupo nos dejamos llevar.

Y llega la botella y hay que catar el vino y dar el visto bueno: “¿Estará bien en nariz?” “¿La temperatura será la correcta?”… Las miradas recaen normalmente en la persona que ha elegido el vino y que emite su veredicto. Y algún día, tal vez, te apetezca ser tú quien coja la copa, cate el vino, y diga: “está bueno”. Para que eso llegue, toma nota de algunos sencillos consejos que puedes practicar hasta sentirte seguro.

  1. Es recomendable antes de catar no haber fumado ni llevar perfumes fuertes, ya que distorsionan los sentidos del olfato y el gusto.
  2. Sirve la cantidad justa para poder mover el vino en la copa con movimientos circulares sin riesgo a derramarlo. Un secretillo: practica en casa con agua…
  3. La forma correcta de coger la copa es por la base o pie, entre los dedos índice y pulgar, o por el tallo. Nunca se coge por el balón o cáliz, ya que además de calentar el vino, se ensucia la copa.
  4. Inclina ligeramente la copa, y ponla entre la luz y un fondo blanco (el mantel, por ejemplo). Podrás apreciar la opacidad (o capa) y la limpieza, además del color del vino, que dice mucho sobre él: por ejemplo, en los tintos su color nos da pistas sobre si es joven o con crianza.
  5. Tras la vista, huele el vino, primero en reposo, a copa quieta, y después tras realizar suaves movimientos circulares: surgirán aromas que te proporcionarán nueva información sobre lo que tienes entre manos.
  6. Al dejar de mover, gotas o lágrimas de glicerina se deslizarán por las paredes de la copa. Nueva pista: a mayor lágrima y cuanto más lenta sea su caída, más cuerpo tendrá el vino que vas a beber.
  7. Y finalmente lleva la copa a los labios y da un sorbo corto de vino, dejándolo unos segundos que envuelva la boca antes de tragar para apreciar su largura y su sabor.

La práctica hará que tardes menos de un minuto en ser tú el que aportes tu opinión a tus amigos y ello sin olvidarse de lo más importante: el vino es para disfrutarlo. ¡¡Salud!!

 

Imagen de Fast Forward Event Productions publicada en Flickr con licencia Creative Commons.

Los colores del Vino según Vanity Fair

Nuestro Ferratus A0 es uno de los protagonistas de esta rueda de color, diseñada y publicada por la revista de Vanity Fair del mes de julio.

Los tintos jóvenes oscilan del frambuesa al cereza. Los tintos con roble, de picota madura a tintes violáceos, casi negro. Los blancos, del pajizo al verdoso. Los dulces envejecidos, color ébano, y los rosados del salmón al magenta”.

Descarga el pdf con el artículo completo Ferratus en Vanity Fair

Tren De Lenzburg a Zug

Suiza, un país de castillos y dragones

Soy afortunada. El mundo del vino me abre las puertas a lugares y culturas que no conocía hasta ahora. Aún tengo frescos los recuerdos de mi reciente viaje a China y ya he regresado de Suiza.

Suiza es increíble. Mi primera parada Lenzburg, visita obligada a la vinoteca Da Vino, de mi amigo Daniel Vázquez que hizo de cicerone por el casco medieval de esta pequeña y maravillosa ciudad, vigilada desde lo más alto de la montaña por el Castillo de Lenzburg del S.XI y, quién sabe si también por el dragón que allí habitó, según cuenta la leyenda.

De Lenzburg a Berna en tren, pasando por Zug y Luzern. Hay lugares en los que el transporte público supera cualquier expectativa, y Suiza es uno de ellos. Apenas una hora de trayecto de paisaje inmensamente verde hizo del viaje algo fantástico, como fantástico es este país de castillos, caballeros, dragones, y mucha historia.

En el epicentro de Suiza, Berna. Una ciudad sorprendente, por algo la elegiría Albert Einstein para vivir en ella. Su casco antiguo es Patrimonio Mundial de la UNESCO, con seis kilómetros de arcadas o “Lauben” comerciales que hacen las delicias y disfrute de los turistas.

En Berna sólo tengo palabras de agradecimiento a Thomas Mahler y Jürg Rufener de La Passion du Vin por hacer de anfitriones y por tener todo el catálogo de vinos Ferratus entre sus mejores vinos.

Próximo destino…allá donde me lleven los vinos Ferratus.