foto-familiaHan pasado más de 15 años desde que los hermanos María Luisa y Enrique deciden poner en marcha este proyecto tan deseado por su padre Pedro Cuevas, un reconocido empresario arandino, muy querido por todos.

Si bien es cierto que esta familia no contaba con tradición empresarial entorno al vino también lo es que María Luisa supo rodearse de un gran equipo para afrontar con ilusión este gran reto: crear su propia bodega en la Ribera del Duero y elaborar grandes vinos, los FERRATUS.

Al frente de la bodega, María Luisa Cuevas, y como ella misma explica “con estos antecedentes, sobra decir que los inicios fueron difíciles, de mucho trabajo y muchas caídas, que nos han hecho crecer y fortalecer como empresa”.

Queridos amigos:

Mi relación con el vino comenzó como “un amor a primera vista” y aún hoy posee la locura y la magia del primer encuentro junto a la cordura y la responsabilidad del amor maduro.

Se puede elaborar vino por diversos motivos pero cuando conscientemente lo haces por auténtica pasión, de forma casi visceral, lo que haces se convierte en parte de ti y parte de ti pasa a formar parte de tu creación. No olvido que somos dos los que creamos, la cara y la cruz de la misma moneda que es FERRATUS, mi enólogo y yo: él es el intérprete y yo la compositora de lo que pretende ser cada añada una pequeña obra de arte. Pero nada podríamos hacer nosotros sin el resto de nuestro equipo, de nuestra orquesta: mi familia, que pone los instrumentos, las partituras, la sala de conciertos, y aporta su fuerza, su trabajo y su apoyo para que suene una dulce y elegante melodía en nuestros paladares.

No tengo la menor duda de que nuestros vinos tienen “un no sé qué especial”: provocan sensaciones y emociones distintas según cuando y con quién se disfruten. Los que los han probado lo saben, a los que no les invito a descubrirlos: les aseguro que no saldrán decepcionados.

Mª Luisa Cuevas