Imagen de Fast Forward Event Productions publicada en Flickr con licencia Creative Commons.

Imagen de Fast Forward Event Productions publicada en Flickr con licencia Creative Commons.

7 ideas básicas para catar un vino

Pongámonos en situación: cena entre amigos en un buen restaurante, y toca elegir el vino. Si hay sumiller dejemos que sea él quien nos recomiende el vino ideal a los platos elegidos, ojalá sea uno de nuestros Ferratus. Pero si no siempre hay alguien que sabe cuál elegir o eso parece, y el resto del grupo nos dejamos llevar.

Y llega la botella y hay que catar el vino y dar el visto bueno: “¿Estará bien en nariz?” “¿La temperatura será la correcta?”… Las miradas recaen normalmente en la persona que ha elegido el vino y que emite su veredicto. Y algún día, tal vez, te apetezca ser tú quien coja la copa, cate el vino, y diga: “está bueno”. Para que eso llegue, toma nota de algunos sencillos consejos que puedes practicar hasta sentirte seguro.

  1. Es recomendable antes de catar no haber fumado ni llevar perfumes fuertes, ya que distorsionan los sentidos del olfato y el gusto.
  2. Sirve la cantidad justa para poder mover el vino en la copa con movimientos circulares sin riesgo a derramarlo. Un secretillo: practica en casa con agua…
  3. La forma correcta de coger la copa es por la base o pie, entre los dedos índice y pulgar, o por el tallo. Nunca se coge por el balón o cáliz, ya que además de calentar el vino, se ensucia la copa.
  4. Inclina ligeramente la copa, y ponla entre la luz y un fondo blanco (el mantel, por ejemplo). Podrás apreciar la opacidad (o capa) y la limpieza, además del color del vino, que dice mucho sobre él: por ejemplo, en los tintos su color nos da pistas sobre si es joven o con crianza.
  5. Tras la vista, huele el vino, primero en reposo, a copa quieta, y después tras realizar suaves movimientos circulares: surgirán aromas que te proporcionarán nueva información sobre lo que tienes entre manos.
  6. Al dejar de mover, gotas o lágrimas de glicerina se deslizarán por las paredes de la copa. Nueva pista: a mayor lágrima y cuanto más lenta sea su caída, más cuerpo tendrá el vino que vas a beber.
  7. Y finalmente lleva la copa a los labios y da un sorbo corto de vino, dejándolo unos segundos que envuelva la boca antes de tragar para apreciar su largura y su sabor.

La práctica hará que tardes menos de un minuto en ser tú el que aportes tu opinión a tus amigos y ello sin olvidarse de lo más importante: el vino es para disfrutarlo. ¡¡Salud!!

 

Imagen de Fast Forward Event Productions publicada en Flickr con licencia Creative Commons.

Los colores del Vino según Vanity Fair

Nuestro Ferratus A0 es uno de los protagonistas de esta rueda de color, diseñada y publicada por la revista de Vanity Fair del mes de julio.

Los tintos jóvenes oscilan del frambuesa al cereza. Los tintos con roble, de picota madura a tintes violáceos, casi negro. Los blancos, del pajizo al verdoso. Los dulces envejecidos, color ébano, y los rosados del salmón al magenta”.

Descarga el pdf con el artículo completo Ferratus en Vanity Fair

Tren De Lenzburg a Zug

Suiza, un país de castillos y dragones

Soy afortunada. El mundo del vino me abre las puertas a lugares y culturas que no conocía hasta ahora. Aún tengo frescos los recuerdos de mi reciente viaje a China y ya he regresado de Suiza.

Suiza es increíble. Mi primera parada Lenzburg, visita obligada a la vinoteca Da Vino, de mi amigo Daniel Vázquez que hizo de cicerone por el casco medieval de esta pequeña y maravillosa ciudad, vigilada desde lo más alto de la montaña por el Castillo de Lenzburg del S.XI y, quién sabe si también por el dragón que allí habitó, según cuenta la leyenda.

De Lenzburg a Berna en tren, pasando por Zug y Luzern. Hay lugares en los que el transporte público supera cualquier expectativa, y Suiza es uno de ellos. Apenas una hora de trayecto de paisaje inmensamente verde hizo del viaje algo fantástico, como fantástico es este país de castillos, caballeros, dragones, y mucha historia.

En el epicentro de Suiza, Berna. Una ciudad sorprendente, por algo la elegiría Albert Einstein para vivir en ella. Su casco antiguo es Patrimonio Mundial de la UNESCO, con seis kilómetros de arcadas o “Lauben” comerciales que hacen las delicias y disfrute de los turistas.

En Berna sólo tengo palabras de agradecimiento a Thomas Mahler y Jürg Rufener de La Passion du Vin por hacer de anfitriones y por tener todo el catálogo de vinos Ferratus entre sus mejores vinos.

Próximo destino…allá donde me lleven los vinos Ferratus.

 

El vino empieza en el campo

15 de mayo, San Isidro Labrador. Un día celebrado por las gentes de Madrid y por los agricultores. Felicitamos a ambos, pero dedicamos unas líneas a los últimos, a los que, como bodegueros, les debemos todo. Porque su trabajo es la esencia de nuestro éxito.

Los hombres de campo, los labradores, tienen los pies en la tierra y la cabeza en el cielo. Estos hombres sabios y pacientes trabajan desde el alba hasta al anochecer en labores arduas, a menudo solitarias y con temperaturas muchas veces extremas. Escucharles y tratar de aprender lo que hacen, es apasionante.

La poda durante los meses más fríos del año, cepa a cepa, majuelo a majuelo, deja la vid dispuesta para que en marzo después de la labranza, comience el lloro que anuncia los primeros brotes e indicios del ciclo de la vida de la vid. En primavera, la floración, y tras ella las podas en verde, a veces el deshojado para ventilar y controlar la insolación de la cepa cuando hay exceso de vegetación, y después el desnietado, en el que se eliminan los brotes o “nietos” improductivos. Estas labores meticulosas, no sólo miman a la viña sino que además descargan la vid, en beneficio de la calidad del fruto.

Con el calor llega el envero que tiñe los granos de tonos dorados, rosados y violetas, y la vendimia en verde, una muestra más de la generosidad del viticultor que se desprende de racimos, con el único fin de aliviar en cantidad para ganar en calidad. Ya en septiembre, los muestreos controlan el grado de maduración de la viña, a la espera de la vendimia, donde la sabiduría e intuición del agricultor, con la mirada puesta en el cielo, es esencial.

La recompensa del viticultor será recoger el fruto esperado. La nuestra contar con la mejor uva para nuestros vinos y con la fidelidad y amistad de esos hombres del campo. Para ellos, nuestro apoyo. Brindemos por ello.

El vino, favorito de personajes históricos

El vino es una bebida con siglos de historia. Hay quienes sitúan su origen miles de años antes de Cristo, en la región que comprenden Siria, Irán, Israel e Irak en la actualidad. En torno al 3.000 a.C., la vida llegó a Egipto, y a partir de entonces se cultivó en todos los países situados alrededor del mar Mediterráneo.

Los romanos empezaron a distinguir entre tipos de uva y de vino, e introdujeron nuevas maneras de producción: vinos condimentados con hierbas al estilo griego, ahumados almacenados en cámaras de humo, macerados en envases de resina, uva pisada, uva prensada…

En la Antigua Roma el vino era considerado un alimento esencial, pero los mejores brebajes eran reservados para las personas de alta alcurnia. Uno de los primeros personajes en hacer del vino un producto de lujo fue la reina egipcia Cleopatra. En una apuesta contra el que sería su amante, Marco Antonio, la última noble de Egipto afirmó que era capaz de gastar 10 millones de sestercios en un solo banquete.

La orgullosa mujer estaba en lo cierto y ganó la apuesta –y el amor de Marco Antonio-. Disolvió perlas en  vinagre de vino, con lo que fabricó de manera inconsciente el primer “vino de gourmets”. Pero no es ni mucho menos el único personaje amante del buen vino en la historia.

Napoleón Bonaparte era un apasionado del vino.  El emperador francés disfrutaba con su bebida favorita, el Gevrey Chambertin, un Pinot Noir elaborado con uvas de Borgoña. Este vino le acompañó en sus campañas a Egipto y Rusia, y también es la única bebida que tomó al final de sus días en Santa Helena. Podría ser este amor por el vino el que le llevó de manera indirecta a la muerte: el vino que llegaba a la isla en la que vivió recluido Napoleón era especialmente embotellado para él. Este era el único alimento que no compartía con el resto de sirvientes y habitantes de la isla. Por tanto, se especula que el arsénico con el que se envenenó al dirigente francés estaba en estas botellas de vino, que solo él podía tomar.

Más cercanos a la época actual, figuras como Churchill y Stalin también vivieron acontecimientos importantes cerca de una copa de vino. Winston Churchill, Primer Ministro del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial, era un conocido amante de las bebidas espirituosas. Todos sus desayunos incluían un vaso de vino blanco. Por su parte, el dirigente de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial y parte de la Guerra Fría era un defensor del vino de su tierra natal, Georgia. El Khvanchkara, un vino georgiano tinto semi-dulce, fue de hecho, la bebida que Joseph Stalin eligió tomar para culminar la Conferencia de Yalta con Churchill y Roosevelt en 1945.

Como queda patente, el vino es una constante a lo largo de los siglos, que ha acompañado a figuras de renombre internacional en la historia. Iniciativas como la Ruta de Isabel la Católica en España aúnan en la actualidad vino e historia. Entre las visitas que ofrece, enclaves de la Denominación de Origen Ribera del Duero, de la que Bodegas Ferratus forma parte muy orgullosa.

Ferratus 2008, uno de los 23 Riberas seleccionado para la Cena de Navidad de “The Wine Gang” de Londres

Ferratus 2008, uno de los 23 Riberas seleccionado para la Cena de Navidad de “The Wine Gang” de Londres

Ferratus 2008 fue uno de los 23 vino de la Ribera del Duero seleccionados por los cinco integrantes de “The Wine Gang” para su tradicional Cena de Navidad londinense , uno de los eventos que cada año congrega en la capital británica a profesionales del mundo del vino y de los medios de comunicación.

The Wine Gang” está compuesto por cinco de los más reputados periodistas expertos en vinos del Reino Unido. Además de trabajar para diferentes medios de comunicación y blogs especializados, juntos publican informes y recomiendan los mejores vinos internacionales. Cuentan con un amplio grupo de seguidores fieles a sus críticas, lo que hace que estas tengan una gran repercusión.

Ferratus 2008 es un vino suave y vigoroso, con notas frutales y un toque de madera. Su elección para ser degustado en esta cena, que tuvo lugar el 15 de noviembre, es clave para aumentar su notoriedad tanto entre expertos de la enología como en el mercado del Reino Unido.

“The Wine Gang” concede una medalla de oro al Ferratus 2008

Los cinco críticos de vino y periodistas británicos conocidos como “The Wine Gang”, que recientemente visitaron la Ribera del Duero invitados por el Consejo Regulador, han otorgado 93 puntos al Ferratus 2008.

Esta puntuación supone una medalla de oro dentro de la escala sobre 100 puntos del baremo establecido en la cata que realizaron para el Consejo Regulador, que tuvo lugar en septiembre.

“The Wine Gang” está compuesto por cinco expertos en vinos que trabajan en blogs especializados y en medios de comunicación del Reino Unido. Son parte de los críticos más reputados en Gran Bretaña y cuentan con una asociación privada en la que publican informes y recomiendan los mejores vinos del panorama tanto nacional como internacional.

De los 50 vinos seleccionados para la “Colección Ribera” que cató este grupo, Ferratus 2008 se encuentra entre los diez mejores, y lo describieron como un vino “con notas frutales, de sabor a fresa fresca y dulce; suave y con pocos taninos, a la vez que vigoroso y lleno energía”. Además, explicaron que sus cualidades lo vuelven “algo excepcional”.

Este vino formó parte, así mismo, de una masterclass impartida a expertos y sumilleres en Edimburgo el 1 de octubre y también de la “Gran Cata” de “The Wine Gang” que tuvo lugar en Londres el 16 de octubre para un centenar de profesionales del sector vinatero y periodistas británicos.

Además, el próximo 15 de noviembre “The Wine Gang” dará a conocer la selección de 12 vinos de la “Colección Ribera” en su Fiesta de Navidad, evento al que acudirán más de 700 amantes del vino fieles a sus críticas.

Ferratus participa en la aplicación “Crea un Ribera” del Consejo Regulador

El Ferratus 2008 de Bodegas Cuevas Jiménez es uno de los vinos que se pueden “elaborar” en la aplicación y el juego online “Crea un Ribera” (www.creaunribera.com). Esta iniciativa forma parte de la nueva campaña de promoción nacional “Ribera del Duero: el Origen de una Gran Idea” del Consejo Regulador Denominación de Origen Riberadel Duero.

El desafío consiste en preparar de forma virtual el vino, eligiendo el tipo de uva, la clase de madera de la barrica y el tiempo de permanencia en botella mediante seis preguntas. Si el participante acierta todas las cuestiones, obtiene premio seguro, pero si falla, opta al sorteo de una botella.

En el juego pueden participar tanto los expertos en enología como los aficionados al mundo del vino, y por supuesto, los amantes del tinto Ferratus 2008.

Ferratus, entre las ocho bodegas mejor puntuadas de Ribera del Duero en la Guía Peñín 2015

Los vinos Ferratus, elaborados por Bodegas Cuevas Jiménez (DO Ribera del Duero), han consolidado su presencia en la Guía Peñín 2015, tras ser elegidos por octavo año consecutivo para participar en el XV Salón de los Mejores Vinos de España. Los tres vinos seleccionados fueron valorados con la siguiente puntuación: 93 puntos para Ferratus 2008, 94 puntos para Ferratus Sensaciones 2008 y 96 puntos para Ferratus Sensaciones Décimo 2003.

Bodegas Cuevas Jiménez queda con esta clasificación entre las ocho bodegas de Ribera del Duero mejor puntuadas en esta guía, que este año celebra su 25º cumpleaños: “Es un gran respaldo para nosotros, supone un espaldarazo al trabajo que realizamos en la bodega y dota de estabilidad a nuestro proyecto y a nuestros vinos”, explica María Luisa Cuevas, directora de Cuevas Jiménez.
Los Ferratus (Ferratus, Ferratus Sensaciones, Ferratus A0 tintos y el rosado Elanio) son vinos elaborados por Bodegas Cuevas Jiménez en Gumiel de Izán (al lado de Aranda de Duero). Los primeros fueron puestos a la venta en 2006. Desde entonces, sus calificaciones les han permitido estar presentes tanto en la Guía Peñín como en otras del sector, como Repsol, ABC y Palacio de los Mejores Vinos Iberoamericanos, y la obtención de diversos reconocimientos.
Más información: