15 hectáreas de viñas viejas de más de 40 años en suelos arcillosos, calcáreos y a veces arenosos o de cantos rodados, son viñedos de ladera y de altura, en diferentes pagos seleccionados de la Ribera del Duero en La Horra, Quintana del Pidio, Gumiel del Mercado y Gumiel de Izán,… que producen para Ferratus la variedad reina de esta privilegiada zona castellana: la tempranillo.

Pago de Santa Cruz de La Horra

El pago de Santa Cruz, merece un punto y aparte. En él la familia Cuevas Jiménez tiene en propiedad cinco viñas, cuatro de ellas linderas, plantadas hace más de 50 años. Cinco viñas, entre las más viejas de la comarca, protegidas de forma natural contra la climatología adversa, que reúnen las condiciones óptimas para obtener la tempranillo en su mejor momento. Su edad, su orientación al mediodía, su suelo y su altitud y disposición en ladera, hacen que el vértigo de cada vendimia se convierta en una subida de emoción y adrenalina.

“El trato con respeto y naturalidad a la viña, buscando producciones equilibradas y vendimiando en condiciones óptimas, con muestreos para analizar y conocer el mejor momento fenológico que debe coincidir con las mejores sensaciones en la cata de las uvas (sensaciones visuales, táctiles, gustativas...)" es el secreto de Benigno Garrido, enólogo